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Mientras tanto, el otro se dedicaría a hacer su parte del negocio en la siguiente ciudad. De esta manera, empezaron a ganar mucho dinero. Esto es lo que ocurre entre la Iglesia y Hugh Hefners y otras personas que crean pornografía. Va todo unido; son socios de una misma trama. Cuando estás muy reprimido, empiezas a encontrar un interés perverso. El interés perverso es el problema, no el sexo. Así que no albergues ninguna idea contra el sexo en tu mente, de lo contrario nunca serás capaz de trascenderlo. La gente que trasciende el sexo es la gente que lo acepta de manera natural. Es algo difícil, ya lo sé, porque has nacido en una sociedad que es neurótica sobre el sexo. Ya sea de una manera o de otra pero la neurosis es la misma. Es muy difícil escapar de esa neurosis pero si estás un poco alerta, puedes escapar de ella. Por lo tanto, la verdadera cuestión no es cómo trascender el sexo sino cómo trascender esta ideología perversa de la sociedad: este miedo al sexo, esta represión del sexo, esta obsesión por el sexo. El sexo es maravilloso. El sexo es en sí mismo un fenómeno natural, rítmico. Tiene lugar cuando el niño está preparado para ser concebido, y es bueno que ocurra, de lo contrario no existiría la vida. La vida existe a través del sexo; el sexo es el medio. Si entiendes la vida, si amas la vida, sabrás que el sexo es algo sagrado, santo. Entonces lo vives, entonces disfrutas de él, y desaparecerá de forma tan natural como apareció. Más o menos a los cuarenta y dos años el sexo empieza a desaparecer de una forma tan natural como surgió. Pero no ocurre de esa manera. Te sorprenderá cuando digo hacia los cuarenta y dos años. Conoces personas que tienen setenta, ochenta y no lo han trascendido. Conoces «viejos verdes». Son víctimas de la sociedad. Dado que no pudieron ser naturales, es una resaca, porque los reprimieron en el momento en que debían haberse divertido y disfrutado. En aquellos momentos de disfrute no estaban totalmente inmersos. No fueron orgásmicos, fueron indiferentes. Siempre que eres indiferente ante algo, esto se demora mucho más. Si estás sentado en la mesa comiendo y comes con indiferencia, te quedarás con hambre, entonces continuarás pensando en comida durante todo el día. Intenta ayunar y te darás cuenta: no harás otra cosa que pensar en comida
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