Destacamos
Un joven discípulo, a escondidas de su maestro, guardaba un pequeño tesoro en piezas de oro. Un día emprendieron juntos un viaje, y al cabo de cierto tiempo llegaron a un valle oscuro a la entrada del cual se abrían dos caminos. El discípulo comenzó a sentir cierto temor, por que el oro corrompe a los que lo poseen. Temblando, pregunto al maestro: Que camino debemos tomar? El maestro respondió: "Renuncia a aquello que te hace temer. En el camino de la religión, el oro es como un burro cojo: no tiene valor, solo peso. Cuando, sin esperarla, un hombre recibe fortuna, primero se sorprende, luego se deja gobernar por ella.
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